Preguntas frecuentes

En esta sección encontrarás esas dudas que todos tenemos al leer por primera vez nuestros resultados (y luego también).

¿No encuentras tu pregunta? No te preocupes, puedes dejárnosla al final y la responderemos lo antes posible.
¡Anímate, tu duda puede ser la de muchos otros!

Diferencia entre intolerancia, alergia, incompatibilidad….

Las inmunoglobulinas se abrevian con las letras Ig. Son anticuerpos que genera el organismo como defensa contra los microbios y contra toda sustancia extraña que penetra en el cuerpo. Hay varias clases de inmunoglobulinas: IgA, IgG, IgM, IgD y la IgE.

La diferencia entre alergia e incompatibilidad es grande. Son dos respuestas inmunes muy diferentes. La incompatibilidad de alimentos se activa a través de la IgG. Esta respuesta IgG es una reacción mediada retrasada y da una variedad de reacciones inmunológicas, y en última instancia estas reacciones inmunológicas e inflamatorias pueden conducir a que el paciente presente diferentes sintomas y enfermedades inducidas por la alimentación. A esto el instituto de investigación de los laboratorios Medisynx les llama incompatibilidad alimentaria.

Una respuesta IgG es una reacción permanente de su sistema inmunológico, una vez que así lo determine esta respuesta persiste durante el resto de su vida.

Una respuesta de IgE es en cambio una respuesta directa mediada, inmediatamente se percibe una reacción. Una reacción IgE conduce a una respuesta de células que producen histamina, llamadas mastocitos. Se producen manifestaciones tales como enrojecimiento en la piel (eritema), protuberancias, disnea e incluso shock anafiláctico causado por la dilatación súbita de los vasos sanguíneos y la caída brusca de la presión arterial. En una respuesta de IgE hay una reacción permanente de su sistema inmunológico, que puede o no responder a una sustancia en particular.

A modo de resúmen…

  • IgA es una reacción secundaria, se llama intolerancia
  • IgE es también una reacción secundaria, se llama alergia
  • Ambos IgA y IgE son activados por IgG3, IgG1 y IgG2 para obtener una solución al problema de incompatibilidad
    IgA, IgD y IgE no pueden activar el sistema de complemento
  • IgA, IgD, IgE y IgM no pueden pasar la placenta, por lo que no es hereditario

 

En conclusión:

No son importantes y son solo reacciones secundarias activadas por IgG. Por eso Medisynx investiga toda la cascada inmunológica respetando un orden de jerarquía y así saber a ciencia cierta dónde está la incompatibilidad.

El equipo de Medisynx lleva muchos años estudiando la influencia de la Cándida Albicans en el sistema inmune. Nos explican que hay una gran variedad, más de 150 tipos. La Cándida Albicans es una levadura que reside en nuestro tracto intestinal. Si todo va bien, vive en armonía dentro nuestro y cumple sus funciones de mantener el equilibrio intestinal.

La candidiasis sistémica aparece cuando, por varios factores, se provoca un desequilibrio de la flora intestinal, causando el crecimiento excesivo de esta levadura y así afectando a nuestro sistema inmunológico.

Mediante un estudio cualitativo y cuantitativo, realizando 3 pruebas diferentes: ELISA Antígenos, ELISA Anticuerpos y Diffusion Technique, los laboratorios pueden valorar si hay afectación sistémica.

Todos los especialistas que estudian la Cándida comparten la opinión que el alcohol, azúcar y las drogas son un gran alimento para este hongo. Podemos encontrar muchas dietas para eliminar la cándida, pero aquí es donde Medisynx consigue ajustar exactamente los ingredientes que alimentan la Cándida de cada paciente de manera individual. Sabemos que, si faltan enzimas digestivas que corten los nutrientes que digerimos, aumentamos la cándida a nivel intestinal y esto llevará a una candidiasis sistémica. Por eso es totalmente necesario saber qué alimentos funcionan en nuestro organismo porque somos únicos.

Medisynx para el tratamiento de la Cándida Albicans trabaja con los resultados de cada paciente para poder ofrecer una dieta completamente personalizada. Nuestro ADN es único y el funcionamiento de nuestro sistema digestivos y enzimas también.

La Candidiasis Sistémica afecta de manera directa al sistema inmunológico que es nuestro sistema de defensa. Como consecuencia afecta al bienestar físico y mental.

Si al recibir los resultados ves que tu clase de Cándida Albicans es de 2 o más, te contamos a continuación los pasos a seguir para reducirla hasta niveles saludables.

Los laboratorios Medisynx plantean un tratamiento basado en 4 pilares:

  1. Apegarse a los resultados del estudio de incompatibilidad alimentaria específicos para cada paciente.
  2. Una vez analizado cada caso individualmente, se ponderará administrar Kolorex, antimicótico de origen natural, cuyos resultados los laboratorios han concluido que fueron los más satisfactorios frente a la Cándida, y un probiótico para colaborar con la regeneración intestinal.
  3. Seguir una dieta sin azúcar y disminuyendo las cantidades de fruta.
  4. Retirar de la dieta el alcohol hasta que los niveles de Cándida sean saludables.

 

Como ves, la Cándida es completamente tratable y posible de reducir. Sin embargo, requiere de un compromiso por parte del paciente extra, pues implica reducir o eliminar ciertos productos o ingredientes. Es importante destacar que esto no es de por vida, sino que durará hasta que el paciente se realice pruebas de Cándida y esta de en clase 0 (si quieres saber más sobre este tema, escribe o llama a nuestro equipo para que podamos darte más información).

El agua, el azúcar, la sal, el vinagre natural de alcohol, y bicarbonato de sodio, todo el mundo puede digerirlos, por lo que no puede haber una incompatibilidad. Eso sí: con moderación. en caso de tener Cándida, se debe  reducir el azucar al máximo. 

Para saber si puedes o no consumir un producto que no esté en la lista de los testados, primero debes seguir la dieta estricta de tus resultados hasta sentirte bien. Una vez que nuestro equipo médico te asesore que puedes comenzar con las pruebas (pueden ser varios meses), debes introducir los ingredientes no testados de a uno, y esperar 8 semanas para ver los efectos que este ingrediente puede presentar en tu organismo.

Es, básicamente, el mismo proceso que realizas en caso de introducir a tu dieta un alimento que no hayas comido nunca, pero que en tus resultados sale que puedes. Se llama inducción de enzimas.

Puede ocurrir que algunos de los nutrientes que se testan nunca los haya probado (eso tiene especial
relevancia cuando nos referimos a niños que están introduciendo alimentos nuevos a lo largo de su infancia).
En estos casos, aunque el test haya dado negativo para ese alimento hay que tener cuidado porque su cuerpo
nunca ha estado en contacto con él, nunca ha tenido oportunidad de crear inmunidad frente a ese producto y
esa puede ser la causa de que no haya sido detectado en el test (falso negativo).
Cuando quiera introducir dichos nutrientes, como un nuevo cereal o algo que nunca haya probado antes, tome
una cucharadita y espere 4 días, si no tienes reacciones tome otra cucharadita y espere 8 semanas para
controlar si presenta reacciones. En caso de que no tenga ningún tipo de reacción adversa puede tomarlo. En
caso de que presente reacciones adversas lo deberá eliminar de la alimentación para siempre. Este proceso de
introducción controlada y paulatina es lo que llamamos inducción enzimática.

Cuando un paciente comienza con su dieta, irá eliminando por vía linfática los desechos del cuerpo y el exceso de inmunidad (concepto presentado por A. Vink MD). Este es el motivo por el que A. Vink MD utiliza un método muy eficaz como es la acupuntura, pero ofreciendo variaciones según sus investigaciones: En su práctica, ella usa la acupuntura tradicional centrada en técnicas de drenaje linfático. Con esto se consigue acelerar el proceso para la mejora del paciente. Si tiene manifestaciones sistémicas, un par de sesiones son muy necesarias y ayudan mucho.

En nuestro centro ofrecemos el contacto para pasar consulta con Anne en Madrid y Holanda según su disponibilidad. Y contamos en nuestro centro Fisioreynst con la Dra. Olga García que ofrece tratamiento de acupuntura y auriculoterapia también… Para drenaje y complemento de la terapia con los análisis de incompatibilidades y para otras patologías.

La acupuntura forma parte de la medicina tradicional china, y se ha practicado en este y otros países asiáticos durante más de 2000 años. Consiste en la aplicación de estímulos, en sitios específicos del cuerpo, conocidos como puntos de acupuntura. Estos estímulos pueden ser con agujas finas (acupuntura) calor (moxibustión) o presión (ventosas). La auriculoterapia es la práctica de acupuntura en el pabellón auricular

La acupuntura ha demostrado eficacia, seguridad y evidencia clínica para tratar una amplia variedad de enfermedades y dolencias. Como tratamiento complementario paliativo en procesos oncológicos, fertilidad, procesos neurológicos, migrañas , afecciones ORL, bruxismo ,dolor crónico y agudo osteoarticular , fatiga crónica , procesos de ansiedad insomnio y depresión, procesos digestivos , gástricos e intestinales , dermatitis, enfermedades pulmonares como asma y EPOC.
También en prevención y fortalecimiento de la salud.

La acupuntura y la auriculoterapia constituyen un excelente complemento de la medicina convencional y tienen evidencia científica con múltiples estudios donde se han podido demostrar sus amplios beneficios, como reguladores de la inflamación, mejoria del dolor y antiinflamatorio

Además han demostrada eficacia en la reducción de niveles de ansiedad durante el proceso de la deshabituación tabáquica, y adicciones

La principal función del calcio es mantener unos huesos y dientes fuertes (el 99% del calcio corporal se encuentra en ellos), pero también es necesario para el buen funcionamiento de los músculos, el sistema nervioso y la coagulación de la sangre.

Pero, ¿qué pasa si no puedes consumir leche, ni queso, ni yogures? Pues que tienes muchas alternativas para que no te falte este mineral, y aquí te los contamos.

  • Las verduras de hoja verde (como las acelgas, las espinacas, los berros…) 
  • Semillas de sésamo: crudas o tostadas, son ideales para añadir a tus ensaladas o a tus postres. También las puedes usar en forma de tahini (pasta o crema de sésamo) para elaborar cualquier salsa o plato de pasta o arroz.
  • Legumbres: como los garbanzos o la soja, son una gran fuente de calcio.
  • El pescado azul que se ingiere con la espina es una buena fuente de calcio. Es el caso de peces pequeños, como el boquerón, la anchoa, la sardina… Además, también aportan vitamina D, que favorece su absorción.
  • Los crustáceos, además de ser apreciados por su sabor y textura, aportan proteínas de buena calidad, pocas calorías y una cantidad considerable de calcio.
  • Frutos secos: en concreto, la almendra y la avellana son los que mayor cantidad de calcio contienen. Sin embargo, debes tener en cuenta que el organismo no lo aprovecha tan bien como el de los lácteos. Puedes tomar un puñadito de uno de ellos al día (una ración equivale a unos 25 gramos), solos o añadidos a tus ensaladas, cereales del desayuno con bebida vegetal.

Muchas veces consumimos de manera «oculta» algunos ingredientes que no podemos consumir: lo ideal es disminuir al máximo los ultraprocesados, leer bien las etiquetas y controlar en la mayor medida de lo posible las preparaciones. 

Otras veces ha pasado que por estar con diferentes nombres, consumimos alimentos que no podemos sin saberlo. Te recomendamos que despejes todas tus dudas en las consultas con nuestro equipo, que chequees las fotografías tanto en la aplicación como en nuestra sección de Usuarios, y que ante la duda nos consultes siempre.

Por último… ¿Te has fijado ya los ingredientes de los productos que consumes «sin comerlos»? Como las cremas corporales y faciales, aceites esenciales, productos de belleza, champús y acondicionadores, pastas dentales y enjuagues bucales, entre otros. Recuerda que tu sistema inmune responde a todos los orígenes de productos externos a nuestro cuerpo (por lo que debes tener en cuenta también los aromas que elijes para, por ejemplo ambientar tu casa).

El omega 3 es un tipo de ácidos grasos insaturados que nuestro cuerpo necesita para funcionar adecuadamente y proteger la salud, pues posee valiosas funciones en el organismo. Y aunque el pescado graso o azul es la principal fuente del mismo, también hay otros alimentos que pueden ofrecerte omega 3 y aquí te los contamos:

  • Semillas de chía: Concentra un 20% de omega 3 en su composición y podemos realizar con ella variedad de panificados, así como puddings, porridge, aguas naturales, mermeladas frutales casi sin azúcar y muchas recetas más con nobles nutrientes.
  • Semillas de lino: Podemos incorporar estas semillas a la dieta usando sus propiedades espesantes tales como la chía o bien, elaborar pan, torrijas veganas, galletas o muesli.
  • Crema de cacahuete: Es una excelente fuente de grasas insaturadas y proteínas vegetales. Aporta omega 3 y es una excelente fuente de minerales tales como calcio, hierro y potasio. Además de consumirla untándola, puedes elaborar nutritivas salsas, helados sanos, magdalenas y mucho más con este ingrediente.
  • Soja: Podemos emplearla como otras legumbres para elaborar potajes, guisados, salteados o bien, degustar unas sabrosas hamburguesas vegetarianas a base de este ingrediente.
  • Aceite de oliva: Es uno de los cuerpos grasos más usados en nuestra dieta y, si bien no es el aceite con más omega 3, su fácil acceso lo convierte en un ingrediente ideal para obtener este tipo de ácidos grasos.
  • Nueces: Dentro de todos los frutos secos que encontramos a nuestra disposición, las nueces son las que mayor proporción de omega 3 concentran. Podemos incluir nueces en panes y galletas, salsas para pastas, bizcochos, muffins y ensaladas varias.
  • Avena: Junto a otros cereales integrales, la avena puede ser fuente de buenas grasas para el organismo. Sin embargo, es éste el ingrediente más popular del cual solemos obtener omega 3.

Existen otros aceites fuera del de oliva, maíz y girasol. Es verdad que son los más comunes, sobre todo en la gastronomía española, pero no desesperes que hay alternativas a estos y aquí te los contamos.

  • Aceite de aguacate: Si tus resultados te permiten consumir aguacate, será un gran aliado: es rico en grasas insaturadas y favorece niveles de colesterol en sangre saludables, además de la absorción de vitaminas liposolubles. Su punto de humo es elevado, por lo que es uno de los mejores aceites para cocinar a elevadas temperaturas.
  • Aceite de sésamo: Se obtiene de las semillas de sésamo y es un clásico de la cocina de algunas partes del extremo oriente, sobre todo las cocinas china y coreana, donde se aprecia su fuerte aroma y el sabor que da a determinados platos cocinados en wok. En tus resultados lo encontrarás como «Sésamo». Un buen aceite de sésamo tiene que ser de color oscuro y ser 100% sésamo, no mezclas.
  • Aceite de uva: Con respecto al sabor, resulta muy semejante al vino tinto, por lo tanto, si éste es de tu agrado el aceite también lo será. El aceite de semilla de uva refinado tiene sabor neutro, aunque similar perfil de ácidos grasos que la versión sin refinar, pero con menos minerales y polifenoles.
    Ambos son muy estables al calor, por lo que pueden usarse en la cocina tal como otros aceites e incluso, para freír, ya que su estructura no se modifica a altas temperaturas. También funciona muy bien para aliños y preparaciones frías.
  • Aceite de arroz:  Se obtiene a partir del salvado del arroz y es un aceite de una calidad excelente que se caracteriza sobre todo por tener un punto de humo muy elevado lo que lo hace ideal para preparar todo tipo de fritos. El aroma que aporta es suave y si bien se puede usar para ensaladas, su uso habitual suele ser como aceite de salteado o fritura. Su contenido calórico es similar al del aceite de oliva pero es menos viscoso que otros aceites lo que facilita su escurrido y con ello la reducción de calorías que vamos a ingerir.
  • Aceite de almendras: Tiene propiedades antioxidantes y es uno de los aceites más completos en cuanto a los beneficios y propiedades para la salud. Puede utilizarse tanto para preparaciones calientes (soporta muy bien las altas temperaturas) como frías. Sin embargo, hay que decir que su precio es bastante más elevado que el de otros aceites neutros. 
  • Aceite de nuez: Es una alternativa perfecta para aliñar platos, ya que es ligero, gustoso y sano.  Se trata de un producto con un tiempo de caducidad muy reducido, por lo que no es ideal para comprar en grandes cantidades. Guarda tu aceite de nuez en un lugar seco para que no se estropee con tanta facilidad. No es recomendado para cocinar, por su bajo punto de humo.
  • Aceite de linaza: Esta grasa fluida se extrae de la semilla del lino, conocida como linaza, común en campos y márgenes de caminos de nuestro país y distinguible por su flor azul. Es rico en ácidos esenciales, por lo que es muy recomendado en dietas veganas. Atención, que no es apto para freír ni es bueno exponerlo a altas temperaturas; siendo un tipo de aceite sano para cocinar platos fríos. Para que conserve todas sus propiedades mira que sea preferiblemente un aceite de lino virgen de primera presión en frío.
  • Aceite de coco: Es especialmente celebrado en muchos países por su sabor dulce característico y su estructura mantecosa y semisólida, lo que indica que es alto en grasas saturadas. Consúmelo moderadamente.
  • Aceite de soja: Es el aceite de mayor producción a nivel mundial. Nutricionalmente destaca por su riqueza en ácido alfa- linolénico, si bien tiene mayor proporción de ácidos grasos poliinsaturados frente a los monoinsaturados. Posee grasas trans, por lo que recomendamos que moderes su uso.
  • Aceite de palma: Sin dudas, tildado como el peor de todos los aceites, tanto por los efectos en nuestro organismo como por las consecuencias medioambientales que conlleva su producción. Sin embargo, no todo es lo que parece: si se consume en crudo y sin refinar, se caracteriza por ser rico en betacarotenos, un precursor de la vitamina A, y de vitamina E. Además, existen al día de hoy asociaciones que se encargan de que el aceite de palma sea ambientalmente amigable y sustentable. Se trata de un aceite que está muy presente en su versión refinada en alimentos ultraprocesados, ten cuidado con el consumo en exceso de esto pues en ese caso sí puede ser nocivo para la salud.
  • Aceite de cacahuete: En muchos platos del sudeste asiático y algunos africanos se utiliza este aceite. Es poco viscoso, de color claro y de sabor agradable. Aguanta bien temperaturas altas y en algunas regiones se utiliza para freír y saltear. Por su sabor suave y neutro, es adecuado para vinagretas, mayonesas y ensaladas.
  • Aceite de colza: A pesar de no gozar de la mejor de las famas, se trata de un aceite bastante saludable. Como características generales, podemos mencionar que es de sabor neutro, resiste bien las altas temperaturas (ideal para freir). Además, a nivel nutricional, contiene la menor cantidad de grasa saturada de todos los aceites para cocinar más comunes (aproximadamente la mitad de la cantidad que contienen los aceites de oliva, soya, maíz y girasol), y la mayor cantidad de grasa omega-3 de origen vegetal.
  • Aceite de semillas de calabaza: Posee múltiples beneficios para la salud aunque es difícil de conseguir al no ser tan conocido. Es recomendable consumirlo en frío, y no abusar de las cantidades,  ya que al tener tantas propiedades, un exceso podría repercutir negativamente en nuestra salud.

Por último, a modo de recomendaciones en el mundo de los aceites «más conocidos», queríamos contarte que marcas como «Aceite Antojo del Sur», «Aceite de Jean» y «La Unidad» producen aceite de aceitunas verdes. El aceite de oliva que comúnmente se utiliza está producido con aceitunas negras, pero tal vez tus resultados te permiten las verdes. Por otro lado, si puedes consumir aceite de girasol pero quieres aumentar la calidad nutricional, te recomendamos la marca «Eco Pipa», que es un aceite de girasol de pipas ecológicas, prensadas en frío.

¿Tienes otra recomendación para que sumemos a esta pregunta? No dudes en escribirnos y hacérnosla saber, tu aporte puede ayudar a muchas personas!

El hierro es un mineral fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Si tienes un déficit, debes prestar especial atención a los alimentos que elijes dentro de tus resultados. Aquí te dejamos una lista de alimentos saludables que puedes elegir si lo que buscas es aumentar tu ingesta de hierro:

  • Mariscos: Los mariscos son sabrosos y nutritivos. Todos los tipos de mariscos son ricos en hierro, pero las almejas, las ostras y los moluscos son especialmente buenos.
  • Espinacas: Proporcionan muchos beneficios para la salud y tienen muy pocas calorías. Además de su aporte de hierro, las espinacas también son ricas en vitamina C, lo cual es muy importante, ya que el consumo de esta vitamina incrementa de forma significativa la absorción del hierro.
  • Carne de hígado y otros órganos: Las carnes de órganos son muy nutritivas. Las más populares son el hígado, los riñones, el cerebro y el corazón. Todos ellos son ricos en hierro.
    Además, las carnes de órganos son las mejores fuentes de colina, un nutriente importante para el cerebro y la salud del hígado que mucha gente no puede obtener en cantidades suficientes.
  • Legumbres:  Las legumbres están repletas de nutrientes. Algunos de los tipos más comunes de legumbres son las judías, las lentejas, los garbanzos, los guisantes y las semillas de soja. Para maximizar la absorción de hierro, consuma legumbres con alimentos ricos en vitamina C, como los tomates, las verduras o las frutas cítricas.
  • Carne roja: Se trata probablemente de la forma más accesible de consumir hierro para muchas culturas. La carne también es rica en proteínas, zinc, selenio y muchas vitaminas B.
  • Quinoa: Conocido como «el falso cereal», es un grano que aporta muchos beneficios a quienes lo consumen: es rico en proteínas, así como en folato, magnesio, cobre, magnesio y muchos nutrientes.
  • Brócoli: Se trata de una verdura increíblemente nutritiva. No solo que aporta hierro, sino que al consumirlo, también recibirás aporte de vitamina C (esencial para la correcta absorción del primero), folato, fibra y vitamina K.
  • Tofu: El tofu es un alimento de soja muy popular entre los vegetarianos y en algunos países asiáticos. No solo aporta hierro, sino que también es una buena fuente de tiamina y muchos minerales, como el calcio, el magnesio y el selenio.

Es importante destacar que los alimentos de origen animal nos aportarán el denominado hierro hemo, el cual se absorbe por el cuerpo más fácilmente que el no hemo (el que encontramos en las plantas).

Lamentablemente, en caso de que puedas uno pero no otro, directamente no puedes consumir huevo de gallina.

Se testean por separado ya que la clara de huevo está presente en algunas vacunas del mercado. En caso de tener una incompatibilidad de clase 3 o 4, no las consuma. Se pueden encargar vacunas sin huevo (son más caras). 

Aunque no lo creas, somos muchos los que no podemos consumir gluten desde que nos dieron los resultados de las analíticas. Y no es de sorprender, teniendo en cuenta la cantidad de modificaciones genéticas que sufren los alimentos que hoy en día consumimos, los cereales incluidos.

Pero, ¡no desesperes! Aquí te dejamos algunos reemplazos para tus recetas de siempre que te vendrán genial. 

  • Harina de arroz: la alternativa número uno sin dudas a los productos con gluten (como las pastas), la harina de arroz es una de las más utilizadas para sustituir al gluten ya que posee un sabor neutro. Rica en almidón, sirve para espesar salsas y para realizar bechameles. También se utiliza para empanar los alimentos, aportándoles una textura crujiente. Para preparar pasteles y panes se recomienda asociarla con otras harinas para aportar melosidad y una textura más suave.
  • Harina de trigo sarraceno: Es de color gris y una fuente de fibra y proteínas. Se adapta a muchas preparaciones, tanto saladas como dulces. Se recomienda mezclarla con otras harinas porque su gusto tiende a dominar el plato. En cuanto a textura, es de las más similares a la harina de trigo regular.
  • Harina de maíz: Muy utilizada en pastelería, su sabor es neutro y es ligeramente azucarada. Es fina y de color amarillo por lo que da un color dorado a la pastelería. Es interesante asociarla con fécula de patata o almidón de arroz o maíz para aportar ligereza y airear la pastelería.
  • Harina de lenteja verde: Muy rica en hierro y fibra, tiene muy poco contenido de celulosa lo que la hace mucho más digerible que cualquier otra. Su saber ligero aporta un toque dulce y agradable a frutos secos. Muy útil para la elaboración de salsa blancas y es el suplemento ideal a otras harinas sin gluten para hacer bizcochos y galletas.
  • Harina de teff: De color oscuro, su sabor es agradable, similar a la del pan integral. Los usos culinarios del teff están casi siempre orientados a la repostería o recetas que requieran horneado. También en cualquier clase de sopas, guisos y postres. Como buen espesante que es, se puede añadir en cremas y salsas, sean dulces o saladas.
  • Harina de amaranto: Tiene un sabor original y sorprendente y a demás proporciona una textura suave al pan. Por lo general, se utiliza en cereales, pastas, panqueques, galletitas, panes, galletas dulces y otros productos horneados, y puede combinarse con otros tipos de harina. Si se usa en pan, requiere combinarse con otra clase de harina para levar.
  • Harina de quinoa: Los granos de quinoa blanca o roja se pueden procesar para elaborar copos o harina. Se recomienda para la repostería dulce o salada, con su sabor a fruto seco que adquiere matices de mantequilla tostada al hornearse. Tiene un aroma fuerte muy característico, como a tierra húmeda. Por eso hace buena pareja con ingredientes también de gran presencia, como especias, frutos secos, frutas maduras o verduras como la remolacha y el boniato.
  • Harina de garbanzos: Se trata de una harina con alto contenido de almidón, por lo que será perfecta para espesar salsas. Si bien aporta sabor a la mezcla, si te gustan los garbanzos le dará un toque único. Perfecta también para rebozados y, si se mezcla con agua, puede ser para ciertas preparaciones un buen reemplazo del huevo. Es una buena alternativa para preparar panes, mezclándola con otras harinas y almidones.
  • Tapioca (harina de mandioca): Aporta una textura única a nuestras recetas, pero esto mismo (es una especie de «granulado») la hará muy difícil de manipular si preparamos una masa 100% de tapioca. Sin embargo, el almidón es mucho más moldeable y se puede combinar con harinas de sabores más fuertes. Queda delicioso con quesos. Si uno de los objetivos del paciente es disminuir de peso, habrá que regular la ingesta de esta harina, ya que es altamente energética. Por esto último es que se recomienda incluirla en dietas de deportistas.
  • Harina de almendras: Se trata de una de las harinas más demandadas en las dietas sin gluten para recetas dulces. Aporta un sabor suave y sutil a las preparaciones. Es ideal para galletas, combinando con ingredientes fuertes como el chocolate u otros frutos secos. La harina de almendras destaca por su capacidad para retener la humedad dando lugar a masas húmedas y jugosas.
  • Harina de castañas: Muy similar en textura y usos a la harina de almendras, también una aliada de las recetas dulces. Ideal para galletas, tortitas, bizcochos y tortas.
  • Harina de algarroba: Utilizada generalmente para elaborar productos de panadería como galletas, bizcochos, tartas y postres cremosos o de cuchara, normalmente en recetas veganas para sustituir al huevo y los lácteos, por ejemplo en sucedáneos de natillas. También se puede consumir directamente disuelta en agua, leche o alternativas vegetales, como alternativa del cacao o bebidas solubles. Su sabor es agradable ya que es dulce, pero puede chocar de primeras puesto que, obviamente, no sabe a chocolate.
  • Harina de lino o linaza: Esta semilla es un alimento destacado por su contenido en ácidos grasos tipo Omega 3, Omega 6 y Omega 9. El hecho de que se haya convertido en un producto tan popular se debe a sus propiedades nutricionales y, por ende, a los beneficios de su consumo para la salud. En harina es una forma muy cómoda de consumir, dado que el grano está triturado, y se mejora la absorción de los nutrientes y fibras. Puedes utilizarla para hacer pan de lino, enharinar pescado e incluso para zumos, ensaladas, yogures o fruta.
  • Harina de dátil: Indicada como sustituta al cacao en algunas recetas. No contiene azúcares añadidos y es ideal para realizar recetas de repostería. Sin grasas y bajo contenido de sal.
  • Harina de guisantes: Esta harina es un ingrediente muy versátil para la elaboración de productos innovadores y saludables. Da volumen y aumenta el rendimiento de las preparaciones, así como también su valor nutricional. Se puede utilizar para preparar sopas deshidratadas,
    como espesante para salsas, para panificados, para elaborar galletitas, muffins, bizcochos, etc (brinda una textura esponjosa). Además, se utiliza como reemplazo del huevo en recetas veganas.
  • Harina de chufa: Se puede encontrar en el mercado con distintas granulometrías: normal, fina y extrafina  En principio, todas son muy versátiles para utilizarlas en infinidad de recetas, pero para ciertas elaboraciones de pastelería, por ejemplo, puede ser mejor elegir la molienda más fina, ya que puede sustituir harinas blancas muy finas. Además, su sabor dulzón permite reducir la adición de azúcar, y ofrece un sabor delicioso en todo tipo de recetas.
  • Harina de pepitas de uva: Aunque poco comercializada en nuestro país, es una alternativa más que aquí te traemos. Aporta a las preparaciones un color muy llamativo y algo de aroma frutado. Generalmente se utiliza como un complemento de otras harinas para panes, magdalenas y bizcochos.
  • Harina de coco: se obtiene de la leche de coco (revisa bien tus resultados). Es baja en carbohidratos y muy rica en fibra. Esto último le aporta características particulares como la gran capacidad de absorber líquido o el hecho de que sea necesaria una cantidad baja en las recetas, por lo que tiene un alto rendimiento de uso. Aporta un aroma y dulzor particular a las recetas, que recomendamos que sean dulces.

 

¡Chequea tus resultados para ver cuál de estas opciones será la próxima que lleves a tu cocina para probar las más sabrosas preparaciones!

Para poder beber cerveza son varios los ítems que debes tener permitidos:

  • Cebada (categoría «cereales con gluten»)
  • Lúpulo (categoría «cereales sin gluten»)
  • Gluten (categoría «otros»)
  • Gliadina (categoría «otros»)
  • Levadura de cerveza (categoría «otros»)
  • Malta (categoría «otros»)
  • Trigo (categoría «cereales con gluten») en caso de que sea variedad Weissbier.

 

Otras aclaraciones:

  • En caso de que tengas todos estos ingredientes en 0 pero tengas Cándida Albicans, deberás beber cerveza sin alcohol.
  • Si tienes al menos un ingrediente de los mencionados en clase 1, debes beber la cerveza en rotación.
  • Lee bien las etiquetas de las cervezas: muchas veces no aclaran al 100% los ingredientes (por ejemplo, solo ponen «cereales») y en ese caso no podrás beberla. Asegúrate de que sea ingredientes que tú puedes.

Sabemos que la categoría de los lácteos es de las más complejas y de los que más dudas nos genera a la hora de leer nuestros resultados. Es por ello que hemos realizado este resumen para que sea más fácil su lectura y comprensión.

Sin embargo, como este tema sigue en estudio y se conocen más información y productos día a día, te recomendamos que ante la menor consulta nos escribas. Nosotros estamos en constante comunicación con el equipo de los laboratorios Medisynx para abordar este tema cada vez más claramente.

Para poder consumir leche de vaca debes tener permitido:

  • Caseina A1
  • Lactalbumina – alfa
  • Lactoglobulina – beta
  • Leche de vaca

Para poder consumir leche de vaca Jersey A2 debes tener permitido:

  • Lactalbumina – alfa
  • Lactoglobulina – beta
  • Leche de vaca

Para poder consumir quesos de leche de vaca debes tener permitido:

  • Caseina A1
  • Lactalbumina – alfa
  • Lactoglobulina – beta
  • Leche de vaca
  • Cada ítem de queso
  • En caso de quesos duros, debes tener permitido “Suero de leche”

Para poder consumir leche de oveja debes tener permitido:

  • Lactalbumina – alfa
  • Lactoglobulina – beta
  • Leche de oveja

Para poder consumir quesos de leche de oveja debes tener permitido:

  • Lactalbumina – alfa
  • Lactoglobulina – beta
  • Leche de oveja
  • Quesos de oveja

Para poder consumir leche de cabra debes tener permitido:

  • Lactalbumina – alfa
  • Leche de cabra

Para poder consumir quesos de leche de cabra debes tener permitido:

  • Lactalbumina – alfa
  • Leche de cabra
  • Quesos de cabra

Para poder consumir leche de camella debes tener permitido:

  • Lactalbumina – alfa
  • Leche de camella

Para poder consumir leche de yegua debes tener permitido:

  • Caseina A1
  • Lactalbumina – Alfa
  • Lactoglobulina – Beta
  • Suero de leche

Para poder consumir leche de búfala debes tener permitido:

  • Lactalbumina – Alfa
  • Lactoglobulina – Beta
  • [Recuerda que es un producto no testado, por lo que debes seguir el protocolo establecido para pruebas de productos que no están dentro de nuestra lista]

Para poder consumir mantequilla debes tener permitido:

  • Mantequilla

Es importante recordar que puedes tener los ingredientes para consumir cierto producto pero que igual notes que te sienta mal. En ese caso, existe la posibilidad que se trate de una intolerancia a la lactosa (deficiencia de la enzima lactasa). Para conocer si eres intolerante a la lactosa se determina a través de una prueba de hidrógeno en el aliento, que mide la cantidad de gas hidrógeno en tu aliento antes y después de beber un líquido que contiene lactosa. Es la prueba de intolerancia a la lactosa más común.

¿No encuentras tu duda? Déjanosla aquí: